viernes, 21 de julio de 2017

Mendicante

Mendicante
L'Hospitalet de Ll. ISSN 2462
Por enésima vez en estos casi seis años acudo al ICAM-SGAM, puede que sea la última vez porque me han citado para la propuesta final, pero hoy voy como una mendicante. No fue así como empecé. Empecé con seguridad, dispuesta a explicar mi verdad, convencida de que me entenderían, tal como lo hacían los otros médicos y reflejaban los informes.
Ya sabéis que no fue así, no es así hoy en día para casi nadie. He trabajado, me he esforzado más allá de mis límites, he cotizado, -como la mayoría de vosot@s- hay unos derechos, los mismos que pido para mí deseo para todos. No he cobrado nunca nada más que mi salario. No he mentido. Denuncié a mi maltratadora, pero no he maltratado a nadie (no me dan las fuerzas para ello). Aun así, me han convertido en mendicante.
Me atiende, en una nueva planta, el médico más amable del mundo. Han acabado conmigo. Saben que estoy acabada. Ni puedo trabajar, ni puedo, apenas, valerme y, además, ya no tengo orgullo. Sabiéndome así, me dan la palmadita en el hombro y lo comprenden todo.
Me voy, por fin he entendido este maldito parquin y encuentro el coche a la primera. Pienso en vosotr@s, l@s que seguís ahí, con el maldito maltrato, no quiero que os convirtáis en mendicantes. Justo ahí, en el hueco de mi orgullo herido, me encuentro con vosotr@s y me devolvéis la vida. No seáis ingenuas y mantened la dignidad… La luz que os pueda mostrar es la que me encendéis con vuestro coraje y cariño.

Mª Àngels García-Carpintero