miércoles, 29 de mayo de 2019

Segunda muestra de la evolución de Bellvitge a través de 7 décadas (1959-2019)


Bellvitge educa:               L’HOSPITALET DE LLOBREGAT   ISSN 2462-6333

Mª Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel

Segunda muestra de siete décadas en Bellvitge (1959-2019)
1.    Intereses para la edificación del barrio.
1959 La Inmobiliaria Ciudad Condal ya es propietaria de gran parte de los terrenos del polígono de Bellvitge[1]. Esto hace que muestren gran interés en promocionar la Ermita. En febrero de este año se crea el Patronato de Santa María de Bellvitge para impulsar la restauración de la Ermita. Se diseña la ermita con los porches que no se construirán hasta 1969. J. Commeleran pinta los frescos en esta restauración.
Los terrenos donde se edificaría el barrio. Al fondo la factoría Seat.
2.    Promoción festiva del barrio y primeras organizaciones vecinales.
1969  El Departamento de Promoción Social de la Inmobiliaria Ciudad Condal (ICC) organiza un sorteo: los “Embajadores de Bellvitge” que viajarán a ciudades españolas promocionando el barrio. Entre 1969 y 1970 unas fiestas navideñas con la caravana para esperar al paje “Ben-Bel”.

      A finales de 1969, con el respaldo del PSUC y del socialista Joaquín Mengual, se crea la comisión de Barrio. A partir de entonces y en los años posteriores se realizan diferentes campañas para pedir mejoras concretas: Transportes, Escuelas, Consultorio… El método suele ser el de recogida de firmas y presentación en los plenos.
Se crea un grupo de jóvenes para que puedan realizar sus actividades y participaran en las actividades reivindicativas. Ellos crean el equipo de fútbol de Bellvitge Norte. También se crea una Asociación Católica de Padres de Familia que respaldará la creación y gestión de la Guardería Tintin. (Recordemos que en aquellos tiempos no había más posibilidad de reunión que bajo la protección de la iglesia)
3.    La distribución del terreno y sus espacios.
1979 Se suceden las protestas debido a las necesidades urgentes aún por cubrir, las sucesivas remodelaciones del Plan Parcial y los inicios del sistema democrático en España (Exponemos algunas acciones que se realizaron en ese año y que recogió Manuel Domínguez en el Quadern d’estudi núm 10 del Centre d’estudis de l’Hospitalet.
(maig) Professors, pares i alumnes de l’Institut Bellvitge denuncien les agressions que pateix el centre per part dels veïns, per a qui aquest suposa un «robatori» de terreny propi.
(maig) ICC recorre a l’Audiència Territorial de Barcelona, davant la prohibició de construir més a Bellvitge per part de l’Ajuntament.
(setembre) Inicis de la Festa Major amb una comissió representativa, primer pas del sistema actual. Inicis de l’actual AVV.
Inauguración de la fuente del paseo construida por algunos vecinos que se reunían con un carácter más asambleario (“Asamblea del porrón”) , como aún no había agua la inauguraron con vino que les dieron en la feria  Fuente: García Vilamala
Des del 17, coincidint amb una mobilització a nivell de l’Estat, hi ha una campanya en demanda d'escoles i de millors dotacions. Manifestacions diàries. Freqüents tallades de l’Autovia. Tancada de l’APA del Bernat Metge a l'escola, el dia 25. El 27 tanquen les botigues en solidaritat dues hores. Les mobilitzacions acaben cap al 28.
Inauguració de l’Aula de Cultura. (Escola d’adults, música: amics de la música, Arrels, arts plàstiques...)
(octubre, 31) Tancada de professors i alumnes de I'INB Bellvitge al centre, per problemes dels PNN (Professors No Numeraris).
(novembre, 16) Manifestació per integrar la Guarderia Tintin a la xarxa municipal. L'Ajuntament acorda fer-ho el dia 24.
1979 La Ermita ha quedado restaurada después de la campaña iniciada en el 77: “Salvem l’ermita”. Se inician excavaciones en ángulo nordeste del exterior del edificio.

4.    El metro. Urbanización del barrio. El parque y mucho más.
1989   En abril el Metro llega a Bellvitge y en octubre al Hospital.
Urbanización Rambla Marina, tras la inauguración del metro de Bellvitge, la AVV presiona al Ayuntamiento y a la Generalitat para que urbanicen este sector, tal como se habían comprometido. En 1991 se llegará a un acuerdo y en 1992 comenzarán las obras.
Sábado 4 de marzo del 1989. Segunda plantada de árboles: 300 chopos y 100 encinas. Se solicitan bocas de riego para utilizar las aguas del subsuelo que el concejal de barrio deniega. Los vecinos compran una gran manguera y cogen agua de los bloques para regar. Los establecimientos colaboran con el almuerzo popular.

Se inaugura la residencia de gent gran y centro de día Laia González de la Feixa Llarga.

Muestra de arte en Bellvitge.

Se inaugura el Merca-2 Bellvitge o el “Mercado Nuevo”, junto a la estación del Metro.
1999 Al año siguiente de la inauguración de la primera fase del parque (1988) Los vecinos siguen tomando la iniciativa en la “Festa de l’arbre”.

2009 Marcha por la conservación de la zona agrícola de l’Hospitalet





[1] Algunos propietarios se resistieron a vender hasta que se vieron obligados bajo amenaza de explotación, como la masía de Cal Rei que persistió en la Rambla Marina.

sábado, 4 de mayo de 2019

¿Qué me enfermó? ¿qué nos enfermó?


La voz de las mujeres. Lenguaje compartido y transmitido.

Mª Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel
L’HOSPITALET DE LLOBREGAT, ISSN 2462-6325


¿Qué me enfermó? ¿Qué nos enfermó?
No sé lo que fue, pero fue algo que, desde fuera, se me adentró.
¿Serían los pesticidas que de niña y a mansalva respiré?
¿Los residuos tóxicos que corrían por los canales del barrio?
¿La uralita de aquella triste fábrica? Quizás su amianto.
Lejía más amoniaco que lo deja todo más blanco.
Alimentos enlatados, tejidos de plástico, la fábrica de la Seda y aquel olor
que quemó las mucosas, nos hizo hipersensibles y nos venció.
Todo lo que las paredes de un hormigón que no transpira empeoró.
Todo para los pobres que fuimos, ahora para los pobres que son.
Lo peor es que, cuando una mujer enferma de todo ello
el médico-juez la condena a la intemperie, porque el sistema así lo quiere.
Un sistema con ultra millonarios que evaden impuestos, rescatan bancos
y adecentan liceos y catedrales.
Os diré lo que pasa, no es que no haya dinero,
están eliminando a unos cuantos, a los más desgraciados,
como hicieron los nazis, pero con más disimulo.
¿Iremos como corderos al matadero?
Iremos mientras dejemos al más desgraciado ir
esperando que los próximos no seamos nosotros.
Àngels García-Carpintero
L’Hospitalet, 5 de mayo de 2019
En el denominado “día de la madre”.

martes, 2 de abril de 2019

La cuadriga que maneja el Papa o por quién hemos de llorar.


La cuadriga que maneja el Papa o por quién hemos de llorar.
La voz de las mujeres:   L’HOSPITALET DE LLOBREGAT ISSN2462-6325

Mª Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel

La entrevista que hizo Jordi Évole al papa Francisco fue una gran oportunidad para ver al líder del catolicismo romano como lo que es, un ser humano, sólo por eso ya estuvo bien. Un ser humano que maneja una institución muy potente con fuerzas que tiran de ella en direcciones opuestas. Si muchos nos sentimos esponjados al solicitar nuestras lágrimas para los que intentan llegar a nuestros lares atravesando los muros infranqueables y dañinos que les ponemos, algunos nos comenzamos a inquietar ante los temas sexuales y de género abordados en la entrevista. Vamos a plantearnos por qué.
Cuando el Papa reclama nuestras lágrimas para los inmigrantes está apelando al sentimiento y a la conciencia. Está mal lo que hacemos. Muy mal. Somos tan inhumanos como las concertinas, como el no dejar salir barcos humanitarios, como el perseguir al que ayuda. Un tema complejo, el de los refugiados, pero ¿son esas las medidas que debemos utilizar? No, aunque sólo sea porque se nos volverán en contra, como nos recordó el Papa. Deberíamos plantear en serio el asunto y dejarnos de tantas disputas inútiles en las que pierden fuerza los políticos, esos que se disputan el poder. Hace falta otra política, la que atienda los problemas, la que ya se hace desde algunos Ayuntamientos.
¿Por qué no nos pidió lágrimas para las víctimas de la pederastia? También las merecen y mucho, les han arruinado la vida y la Iglesia, aparte de tapar -cosa que Francisco justifica como propio de otro tiempo-, no alejó a esas personas de las criaturas, permitió que siguieran abusando de ellas enviándoles a zonas más pobres. Se han de verter muchas lágrimas por ello. Igualmente, el no abortar es una elección, la posibilidad de abortar en buenas condiciones es una necesidad o ¿es que se han de traer criaturas a padecer una vida desgraciada?, ¿se han de condenar las mujeres que no puedan –o no quieran- criar un hijo? El aborto es un medio anticonceptivo, el más duro para la mujer, pero es una necesidad y como tal se ha de respetar apoyando a la mujer que pasa por ese trance. Se han de verter muchas lágrimas por lo que se les ha hecho a las mujeres en todos los tiempos y lugares, como actualmente ocurre.
Ayer leía un fragmento de Giordano Bruno y me saltaban las lágrimas, Bruno, tan espiritual, tan sabio, quemado en la hoguera por hereje..., estuve en la plaza Narbona, me impresionó esa estatua de gran hombre que fue hecho arder. Vierto lágrimas si lo recuerdo.
Entendedme bien, no soy mejor que nadie, tengo hipersensibilidad y aun así no puedo verter lágrimas por todo el mundo. No vierto lágrimas por todos los que mueren ahogados, lo único que puedo hacer es conocerlo, apoyar a los que apoyan su causa, negarme a verter lágrimas por una imagen que estimula mi sensibilidad, cuando son tantas y tantos de los que no tenemos imágenes.
Sólo lloramos por lo que conocemos y sólo amamos a quienes conocemos. Me hacen saltar unas lágrimas que contengo los que han conseguido llegar y me cuentan su historia de superación, esfuerzo y esperanza; me hacen saltar lágrimas los que conozco leyendo o en documentales y films, como el de “Promise” sobre el genocidio armenio, con ellos me abono, luego, con mis alumnos armenios me entrego a aprender y a enseñar con una esperanza tan grande como la suya. Nos realimentamos de esperanza. Una esperanza que alimentan las víctimas que salen adelante y perdonan, como algunas que conozco de abusos, un signo contradictorio, porque lo que sufrieron me movería al llanto, pero es un llanto que contengo porque si ellas lo superaron y lo han convertido en canto de amor ¿cómo no voy a hacerlo yo? Y aun así, me sigue doliendo. Los que hieren la infancia son lo peor. Y si están enfermos lo son quienes los amparan. Hay que reconocer que el Papa ha sido valiente y ha empezado el camino de no amparar estos dañinos comportamientos, pero el Papa conduce una cuadriga y no puede pedir lágrimas por todos, porque entonces frenaría la cuadriga, o caería.
No podemos llorar por todos, pero todos y todas merecen nuestras lágrimas. La libertad de poder hacerlo es lo mejor para una cristiana de a pie.
Mª Ángeles García-Carpintero
L’H, 2 de Abril de 2014


jueves, 28 de marzo de 2019

La torre inclinada. Mujeres y literatura


La voz de las mujeres:   L’HOSPITALET DE LLOBREGAT ISSN2462-6325

Mª Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel

LA TORRE INCLINADA
Es el título de una conferencia de Virginia Woolf  recogida en la obra Dones y Literatura.
La torre inclinada se contrapone a la sólida torre desde la que los escritores del S. XIX explicaban el mundo inventándose personajes para ello (Dickens, por ejemplo o Jane Austen: Orgullo y prejuicio…). La torre se erige con los conocimientos adquiridos por estos autores, todos ellos (excepto D.H. Lawrence, que era hijo de un minero), de clase privilegiada y con conocimientos a los que sólo accedían los de clase privilegiada, miran el mundo desde su lejanía y sus ideas metafísicas.
Con la primera guerra se sabe que todo puede cambiar, que el mundo se rige por movimientos económicos, que la política importa más que las propias creencias y que hay clases sociales (han leído a Marx). Los escritores siguen estando en lo alto de los conocimientos a los que sólo acceden unos pocos, pero ahora han tomado conciencia de la fragilidad, su reacción será la de ponerse a favor de una clase a la que no pertenecen, con lo que, sin salir de sus privilegios, se inclinan, una posición difícil de sostener por lo que buscan un chivo expiatorio para descargar su incomodidad: su familia, su clase, la sociedad…, se sienten obligados a ponerse de parte del que está abajo y lo hacen enseñando, predicando, destruyendo… escriben para una multitud, no para alguien que escuche en silencio, son insinceros porque no llegan al fondo de sí mismos. Aquí V. Woolf nos expone los versos autobiográficos de un poeta que empieza a reconocer que “en Oxford la torre se empezó a inclinar”. Los artistas de entre guerras (entre ellos los novelistas) destruyen pero no construyen nada, su lenguaje es un híbrido, no tiene el hablar refinado de la aristocracia ni la gracia del pobre. En cambio las hermanas Bronté (Jane Eyre, Cumbres borrascosas…), nos dirá Woolf en otro ensayo, escriben desde la pobreza y el reconocimiento de sí mismas y del mundo, por eso nos con-mueven.
Pero seguimos con los de la torre inclinada, cuando todo se tambalea nos hacemos egoístas y nos aferramos a lo que tenemos, así es como, huyendo de sí mismos se encuentran hablando de sí (se escriben muchas autobiografías, por ejemplo), ese aspecto, nos dice la lúcida Virginia, es lo que salvará el legado de esa generación, los artistas de la torre inclinada, nos dice, han tenido el valor de lanzar por la ventana las cajitas de juguetes con las que los escritores aristocráticos construían sus mundos ficticios.
Ella ya no entrará en la siguiente generación, en ese tiempo, 1940, poco antes de morir, espera que los próximos escritores –o escritoras- puedan penetrar la realidad y que escriban obras que la gente recuerde cuando estén solas. Espera que el acceso más generalizado al conocimiento mediante la enseñanza pública y el sistema de bibliotecas del estado, junto a una recaudación de impuestos más equitativa pueda hacer que las torres caigan, que los escritores escriban desde el mundo y desde la sinceridad consigo mismos, una conjunción difícil pero necesaria. Algo que se suele dar más desde un pensamiento en femenino.
Virginia Woolf no llegaría a conocer todo el horror de la segunda guerra. Aun así podemos pensar que lo que ella esperaba llegó a pasar ya que la educación, la lectura y la escritura están más generalizadas, pero ¿qué diría hoy en día de los escritores de la generación precedente?, ¿han dejado de existir las torres?
Mi opinión es que algunos sí lo han hecho como el periodista y novelista García Márquez, como Borges o Cortazar  que nos recrean mundos en los que se vislumbra lo real y los sueños, la verdad de sí mismos y del mundo envueltas en formas imaginadas, antiguas y nuevas, con un lenguaje que se nos inserta en nuestro existir, algo que podemos hacer presente cuando hemos de afrontar la realidad. Pensemos también en los autores que nos narran la experiencia de la segunda guerra o de los campos desde su propio y auténtico sentir, algo muy grande cargado de eso que llamamos “humanidad”.
Existen las torres, pero los que nos dan sus opiniones personales en forma de lección desde ellas (Vargas Llosa, Pérez Reverte…) no están allí por disponer de mejores conocimientos que el resto sino porque la gran empresa del mundo global les ha puesto allí. Viven de libros que fabrican mediocres (ellos, Coelho). ¿Cuántos buenos escritores andan perdidos tras las autopublicaciones que sólo llegan a unos pocos? Claro que también hay mucha mediocridad, lo mediocre abunda, la mayoría de l@s que escribimos nos movemos en la mediocridad con más o menos oficio, ya es mucho que no hayamos huido ni de nosotr@s mismas, ni del mundo.
Reconocer el genio en otr@s, valorar el genio de otr@s, sólo eso podemos hacer para resistir ante la actual “democratización[1]” de la escritura y dejar caer algunas torres, eso también.
La literatura es un territorio común que nos puede salvar del abismo siempre que aprendamos por nuestra cuenta a leer y a escribir, a conservar y a crear.
Mª Àngels García-Carpintero
 L’H, 28-3-19



[1] Democratización que no es tal,
puesto que se elimina el espíritu crítico.

lunes, 28 de enero de 2019

Seis años bajo la sombra del ICAM.


La voz de las mujeres:   L’HOSPITALET DE LLOBREGAT ISSN2462-6325

Mª Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel

Balance de un proceso. Seis años bajo la sombra del ICAM.
Creí morir. Acepté morir. No me moría, sólo que el estado de mi enfermedad había llegado a un grado tal que continuar con el ritmo de trabajo era sentir continuamente que me moría.
20/9/11 Primera baja. Durante seis años mi doctora de familia y su substituto, si era el caso, mantendrían un pulso con el ICAM, seis años en los que fui tomando conciencia de las demasiadas enfermedades que crónicamente me acompañan. Seis años en los que me encontré con la agonía de pasar por unos que hacen más de jueces que de doctores. Jueces con sentencias ya hechas. Una agónica experiencia que aún me reporta pesadillas.
Una docena de esos “doctores”, el trato de los cuales suele ser distante y frío. Sólo una me trató con amabilidad y se estuvo algo más de tiempo dándome explicaciones de cuáles eran los problemas de sus protocolos, no de mis enfermedades que TODOS aceptaron siempre. Dos me maltrataron, una física y ambos verbal y emocionalmente. A los dos denuncié ante el Síndic de Greuges y el col·legi de metges, denuncias que quedaron en una carta de recibo de la exposición detallada de mis quejas.
Todas las visitas fueron muy breves, excepto la última en la que ya tenían decidido que reconocerían mi incapacidad para aguantar el trabajo. En esa visita, en mayo de 2017, reconocieron las mismas limitaciones manifestadas y confirmadas con informes de especialistas y pruebas desde 2011. La única preocupación de esa doctora era cómo lo explicaba sin rebatir a sus compañeros, es lo que iba manifestando mientras escribía. A mí sólo me dijo “- Vd. No debería hablar de esas cosas” al intentar expresar una tímida queja.
Cuando me enteré de que podía pedir el informe que emitían, los empecé a pedir, allí pude ver las contradicciones y lo que es peor… me obviaron una prueba fundamental y no una vez, sino en dos ocasiones la misma prueba.
Correos con el ICAM (más de 20), me hacen entrar en un bucle del que sé que ya no me dejarán salir, me agotan, desisto, pero antes acierto a decir: “venceréis, pero no convenceréis”.
Unos decían que lo importante era una prueba, otros que otra, unos que lo importante es el conjunto de enfermedades, otros que no…, enfermedades que se reconocen y otras que no, limitaciones con las que “si ya llevo 30 años trabajando…” un mar de contradicciones que, si no me ahoga es porque TODO el resto de médicos, cuya profesión es hacer de médicos, reconocen lo que me pasa y lo ponen todo en orden.
No puedo hacer recuento de lo gastado, no quise anotarlo, ¿para qué?, lo pude pagar, que no es poco: informes, peritos, abogados… Dos juicios: un contencioso administrativo y su reclamación. La administración no va en contra de sí misma. El primer juez sentencia que “El ICAM ha seguido sus protocolos” pero que mis padecimientos son ciertos y dictamina que si hubiera gastos pagaríamos a medias. En el Tribunal Superior de Cataluña el juez “riñe” a mi maltratadora. No gano, pero siento satisfacción moral, que no es poco.
Tampoco puedo hacer recuento de la angustia, las lágrimas, el aumento de ansiedad, la impotencia…
Todo este proceso doloroso ha servido para abrir los ojos a las injusticias de un sistema que condena a los enfermos con menos recursos a la indigencia.
Mientras yo pueda y como pueda, defenderé la realidad que muchos no quieren ven y para la que este sistema de riquezas abusivas para unos y miseria para much@s no tiene otra respuesta que el sistema de desechos.
Mª Àngels García-Carpintero, L’H, 28/01/19