LA
VOZ DE LAS MUJERES. ISSN 2462-6325,
Bellvitge, L'Hospitalet de LLobregat, Barcelona
Bellvitge, L'Hospitalet de LLobregat, Barcelona
1.2. Voces que nos dan la voz.
“La
palabra es don de la madre, pertenece al orden simbólico de la madre, un orden
no excluyente, el que nos humaniza a todos.”[1]
[1] Murano,
L. “el orden simbólico de la madre” citado por Rivera, M-M en “Mujeres en
relación” pag. 61
[1]
Coseriu, E. “Introducción a la lingüística”, Gredos, Madrid, 1986 cap. V “La
realidad del lenguaje”, 4.3.2.
La mayoría de las mujeres de
todos los tiempos han formado parte activa de la cotidianidad de todos, desde
su concepción hasta su muerte, dando respuesta a las necesidades físicas,
afectivas y culturales de las personas y además, normalmente, lo han hecho en
grupo. Sin embargo han estado escasamente consideradas y valoradas relegadas al ámbito de lo doméstico, como si esto no fuera parte de lo público. Los hombres
han dominado y aún dominan, mayoritariamente, al mundo sometiendo, entre otros colectivos, al de las mujeres, han escrito la historia, dictado leyes, o
desarrollado teorías… dejando de lado el papel de la mujer en la vida social de
las comunidades y obviando su necesaria implicación en aspectos tan vitales
para el crecimiento humano como es el desarrollo del lenguaje.
Por ejemplo, el lingüista Coseriu (1921-2002),
en su tratado de lingüística general dice: “El
niño aprende generalmente el idioma de sus padres,
que le enseñan la norma dominante en
su comunidad.”[1]
Lo hace para introducir el tema de que también “los padres” adoptamos
palabras infantiles y es cierto que se aceptaban y se pueden aceptar estas
generalizaciones, pero ¿no es extraño que ni en todo su tratado ni en otros
similares no se nombre ni una vez a las madres como transmisoras del lenguaje?
Y ¿realmente de lo que se trata es de enseñar una norma “dominante” cuando
favorecemos el uso del lenguaje con los niños y niñas?
Los lingüistas empezaron dedicándose a analizar, comparar, clasificar y
sistematizar las lenguas. Algunos,
como Chomsky, han ido más allá intentando explicar el lenguaje en sí, este gran
lingüista, científico y pensador tiene en cuenta el periodo de los dos primeros
años de vida como la etapa de adquisición del lenguaje que, según él, se
producirá mediante un mecanismo innato en contacto con unos estímulos mínimos y asistemáticos. ¿Realmente son tan
mínimos y tan asistemáticos dichos estímulos? ¿No seguimos unos patrones? ¿No
son importantes estos patrones que, desde tiempos inmemorables y en casi todas,
por no decir todas, las comunidades hemos hecho las madres?
Algunos psicólogos sí hablan de la importancia de la
madre en el desarrollo del lenguaje de los niños. Bruner[1], ha destacado la
interacción madre (o adulto que haga esa función)-hijo/-a como un auténtico
andamiaje que posibilita la construcción del pensamiento y del lenguaje. Aunque,
desde la psicología evolutiva, se reconoce este papel que los lingüistas aceptan, queda en cuestión si realmente es decisivo, especialmente por parte de lingüistas.
La relectura de teorías lingüísticas y las nuevas lecturas de
autores concretos, me ha llevado a interesarme más por el tema, a hacerme
preguntas, a seguir buscando alguna referencia sobre la importancia de la
relación madre-hijo/-a en la adquisición del lenguaje.
Actualmente disponemos de una buena herramienta para
buscar referencias cruzadas sobre los temas que nos interesan como es internet,
pues bien cuando relacionamos lenguaje y madres o mujeres pueden surgir ideas que
nada tienen que ver con lo que aquí nos ocupa. Relacionado con el término “madre”
se habla de “lenguas madres” o lengua materna, que es la lengua familiar, nada a
decir de las madres y con “mujer” pueden salir frases a analizar como “una mujer con las piernas bonitas” que
cita el mismo Coseriu…
La relectura de aspectos lingüísticos y las nuevas lecturas de
autores concretos, me ha llevado a interesarme más por el tema, a hacerme
preguntas, a seguir buscando alguna referencia de lo que considero evidente.
Finalmente encontré una noticia sobre una antropóloga: Dean Falk que relaciona
el origen del lenguaje con la relación entre las madres y sus crías. La
reproduzco:
“Dean Falk, profesora de Antropología en la Universidad Estatal de
Florida cree que puede explicar el “balbuceo
de los bebés”, como impulsor del desarrollo del lenguaje hace 1,6 millones
de años; mucho antes incluso de la existencia de los humanos modernos.
(...)
La doctora Falk asegura que el origen del “lenguaje de las madres”
podría estar en la necesidad que tenían de mantener contacto con sus bebés en
una etapa de la evolución en que el contacto físico directo ya no era posible.
Cuando los primeros integrantes de la familia humana se irguieron en dos pies
ocurrieron cambios importantes en su fisiología: la pelvis se estrechó y el
cerebro se hizo más grande. Esto propició que los bebés nacieran más pronto.
Pero eso también significó que los recién nacidos estaban menos desarrollados y
eran más dependientes de sus madres.
Mientras las crías de los primates podían colgarse del vello de
sus madres y viajar sobre su espalda o aferrados de su vientre, los bebés
humanos tenían que ser cargados a todas partes. Dado que las madres tenían que
depositar en el suelo a sus bebés mientras buscaban comida, la doctora Falk
sugiere que pudieron comenzar a hacer sonidos para tranquilizar a los niños e
impedir que los pequeños bebés hicieran ruidos que atrajeran a los
depredadores.
Las madres humanas utilizaban un lenguaje que las madres
chimpancés no hacían y, de acuerdo con la doctora Falk, a medida que las
mujeres se hicieron dependientes de las vocalizaciones para controlar a sus
hijos pequeños desarrollaron sonidos con significado específico que
evolucionaron en lenguaje en las comunidades.
Según dijo Falk, “quería
descubrir por qué somos los únicos animales que hablan y esta necesidad de
tranquilizar a nuestros bebés mientras evolucionábamos sería la razón”.[2]
No hay comentarios:
Publicar un comentario